Enrojecimiento persistente, brotes o piel reactiva: la rosácea y las rojeces se pueden controlar para devolverte comodidad y un tono parejo.
La rosácea es una condición crónica de la piel que cursa con enrojecimiento, vasos visibles y, a veces, brotes parecidos al acné. No es simple sensibilidad: tiene un componente vascular e inflamatorio que conviene tratar con los expertos.
Se controla, no se "cura", y empeora con desencadenantes como el sol, el calor, el alcohol, la comida picante y el estrés. Identificarlos es tan importante como el tratamiento en clínica.
El manejo combina cuidado médico de la piel, control de factores y tecnologías que reducen las rojeces y los vasos visibles. El plan se define según tu tipo de rosácea.
Rojeces persistentes en mejillas, nariz o mentón.
Capilares dilatados (telangiectasias).
Pápulas o pústulas similares al acné.
Sensación de ardor o piel que se irrita fácil.
Casi nunca es una sola técnica. Los Expertos Haut valoran tu piel y combinan las soluciones en el orden correcto, con criterio médico.
El procedimiento o combinación de tratamientos se define en la valoración.
Láser de colorante pulsado (PDL) de referencia mundial para tratar lesiones vasculares, rosácea,…
Conocer más →Sistema IPL de fotorejuvenecimiento que utiliza pulsos de luz amplios para tratar simultáneament…
Conocer más →Programas mensuales protocolizados adaptados a diagnósticos específicos: acné en distintos grado…
Conocer más →En tu valoración, un Experto Haut te dirá con honestidad qué es posible para tu piel y en cuánto tiempo.
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